La aproximación de las fiestas de fin de año y de las vacaciones disparó el apuro de los conductores por obtener el certificado de apto de la Verificación Técnica Vehicular (VTV). En la agencia encargada de esta inspección en Concepción, se registra actualmente un promedio de 150 verificaciones diarias en motocicletas, automóviles y camionetas con más de tres años de antigüedad; es el triple de los que se realizan en tiempos normales. Y la cifra no contempla los transportes de pasajeros, de carga, taxis ni autos rurales. Para los vehículos de uso particular, la documentación tiene alcance nacional, mientras que los restantes, sólo provincial.
“Para los transportes que necesitan el certificado nacional para poder circular, tienen que trasladarse a la capital”, advierte Abel Martín González, encargado de la VTV ubicada en el km 1.8 de la prolongación de la ruta nacional 65.
La afluencia (desbordada por momentos) obliga a una labor infernal del personal de la verificadora, entre ellos administrativos y técnicos que realizan la inspección de los vehículos desde las 8 hasta las 16. El movimiento se intensifica a media mañana. “Lo que pasa es que la gente llega tarde porque son días en que se desvela en reuniones de despedida de año y no se levanta temprano”, opinó Juan Juárez, que espera su turno. Reconoce que ése es su caso. En cambio, otros plantearon situaciones diferentes, como Federico Díaz, de Aguilares, quien dijo que recién al mediodía pudo escapar de su trabajo particular de comerciante.
Neumáticos caros
Díaz llegó con el temor de que su auto no recibiese el apto en razón de que estuvo imposibilitado económicamente de cambiar los neumáticos que, aunque no están muy deteriorados, le podrían traer problemas en las pruebas. “Son tan caras las cubiertas que no llegué aún a ahorrar lo suficiente para comprarlas. En el último año aumentaron más del 150%. Es una barbaridad su costo”, apuntó.
González observó, precisamente, que las malas condiciones de los neumáticos es uno de los factores que generaron mayor cantidad de certificados condicionales (deben pasar por una nueva revisión cuando los reemplacen, dentro de un plazo temporal) o rechazados. Eso se comenzó a advertir en este año. Después aparecen también los frenos, el tren delantero y las rótulas en malas condiciones, entre otros inconvenientes.
El porcentaje de observados o rechazados no es muy elevado en comparación con la cantidad de vehículos que pasan por el control; se estima que no llega al 10%. “Lo que pasa es que la mayoría, antes de venir por aquí, ya pasaron por algún taller”, apuntó González.
La VTV de Concepción es la única del sur tucumano. Hasta aquí llegan incluso propietarios de vehículos de otras provincias. Marcelo Franco vino desde La Rioja a hacer controlar su auto porque en suelo riojano el chequeo que le realizan solo tiene alcance local. En cambio, el de La Perla del Sur le concede validez nacional. “Tuve problemas en Buenos Aires y en otras distritos porque la verificación de La Rioja solo era válida dentro de la provincia, así que me tuve que venir hasta aquí, aprovechando que regreso desde Misiones. Menos que el trámite es rápido”, apuntó el viajero.
La frecuencia con la que se debe realizar la inspección técnica depende de la antigüedad de cada vehículo: para aquellos que son de modelo 2016 en adelante la VTV está vigente por dos años, pero los de 2015 y anteriores tienen que actualizarla una vez por año. Las tarifas tienen un valor de $3.500 para automóviles, $1.400 para motocicletas, $4.500 para camionetas o furgonetas y de $5.500 para transportes de carga. Los taxis y autos rurales abonan $3.400 y los transportes de carga, $4.500. El encargado insistió en aclarar que para estos últimos la verificación que ellos realizan solo tiene validez provincial.
200 vehículos por día
La afluencia en todos los centros de Verificación Técnica Vehicular (VTV) aumentó notablemente en estos días. Por jornada, en la central de avenida Perón 302 (Yerba Buena) se inspeccionan unos 200 vehículos por día, principalmente autos. Y no todos los conductores tienen intenciones de viajar; hay que recordar que la VTV debe estar al día siempre porque puede ser exigida en todo control, incluso urbano y no solo en ruta. El ingeniero Sergio Beltrán, director técnico de esa oficina, reconoció: “es muchísima la cantidad de vehículos que estamos recibiendo en esta época de vacaciones; todos los días llega un aluvión de gente que se lanza a realizar la inspección”. Si bien durante la pandemia la cantidad que acudía a los chequeos había disminuido, la situación se invirtió ahora e incluso “se ha incrementado mucho respecto a la situación de años anteriores” al covid-19.
Un panorama parecido se vive en la sucursal de la VTV de San Miguel de Tucumán, ubicada en Cornelio Saavedra 457. “La cantidad de autos varía, pero generalmente en la temporada alta se mantiene y aumenta un poco más; recibimos cerca de 200 rodados por día, y atendemos a todos los que lleguen hasta las 17. Esto a veces implica quedarnos más tiempo hasta terminar”, admitió el encargado el encargado Diego Fara. La vista lo confirma: es larga la cola de autos esperando ser revisados y, a pesar de que avanza rápido, se necesita de la paciencia de los conductores. Calculó que se le niega la oblea “a unos 15 vehículos de cada 100 verificados; son los que deben hacer alguna corrección, pero la mayoría se encuentra en condiciones”. En la larga fila (formada principalmente por autos) de espera para realizar el control periódico pertinente, de 10 personas consultadas por LA GACETA, solo Sara Fernández planea realizar un viaje familiar con destino a Brasil en su coche la próxima semana.
Entre las problemáticas más comunes que se presentan figuran defectos en el tren delantero, las luces y los frenos. Diego Theytaz, chofer de camiones, se quejó: “las calles están destruidas, por lo que resulta normal tener desgaste en el tren delantero”. En la verificación también se hace un control minucioso de los neumáticos, y Fara comentó que “es común ver cubiertas compradas en el extranjero en vehículos de los modelos más viejos”.